Intervención en un local comercial en Zaragoza donde el espacio trabaja al servicio del bienestar. La elección de materiales naturales — piedra, madera, mortero de cal — y el control preciso de la luz crean un ambiente de calma que refuerza la propuesta clínica desde el primer momento. La accesibilidad no es un requisito técnico sino el punto de partida del diseño: un espacio que acoge a todos sin distinción.

