Una vivienda de autor integrada junto a una torre histórica del Pirineo aragonés. El proyecto parte del respeto por la preexistencia: la nueva arquitectura no compite con el patrimonio sino que lo sostiene, consolidando la construcción original y devolviéndole vida con un programa contemporáneo. El paisaje pirenaico dicta materiales, proporción y orientación. El resultado es una vivienda a medida donde lo antiguo y lo nuevo coexisten con naturalidad.
