Propuesta de boutique de moda en un local de 200 m² en París. El diseño parte del storytelling de la marca para definir un espacio donde cada decisión material habla del mismo lenguaje: el lujo silencioso obtenido a través de la artesanía. Superficies brutas trabajadas a mano, iluminación escultural y un recorrido que convierte la compra en experiencia. Un interior de autor concebido para clientes que buscan lo excepcional.